*Cheyenne Harris y Zachary Koehn presuntamente provocaron la muerte de su hijo menor.
*El cadáver putrefacto del niño fue encontrado en la casa de la pareja en agosto pasado.
Una pareja de Iowa ha sido arrestada bajo la acusación de provocar la muerte de su propio bebé, cuyo cuerpo fue encontrado en su casa en un avanzado estado de descomposición.
Cheyenne Harris y Zachary Koehn, de 20 y 28 años de edad, respectivamente, fueron arrestados el pasado miércoles 25 de octubre, tras dos meses de investigación policiaca para esclarecer la estremecedora muerte de Sterling Daniel Koehn, el hijo de ambos de cuatro meses de edad.
Acorde con el diario local Waterloo Cedar Falls, los cargos de los que se les acusa son poner en peligro a un menor y asesinato en primer grado, por lo que podrían recibir cadena perpetua.
Los hechos ocurrieron el pasado 30 de agosto, cuando la policía acudió a casa de la pareja poco después del mediodía y encontró el cadáver del bebé montado en un columpio de juguete y con evidentes signos de putrefacción.
Al ser interrogado por los oficiales, el padre del menor dijo que su pareja había alimentado al menor a eso de las nueve de la mañana y que, dos horas más tarde, el niño ya estaba muerto.
No obstante, acorde con la autopsia realizada por la policía local del condado de Chichasaw, en Iiowa, el cuerpo del menor tenía larvas en crecimiento; según los expertos, el desarrollo de gusanos mostró que Daniel ni siquiera había sido movido desde hace una semana.
El análisis de parte de las autoridades también evidenció que el bebé pesaba menos de tres kilos y media apenas 35 centímetros, una condición para nada saludable en un niño de su edad.
“El crecimiento de estos gusanos reveló que el niño no había tenido un cambio de pañal, un baño y ni siquiera había sido removido del columpio durante los últimos siete días”, acota el informe de la policía.
Basados en estos hechos, las autoridades encargadas de caso declararon inconsistente la versión de los padres, por lo que ordenaron su arresto.
Acorde con el posicionamiento de la oficina del sheriff de Chickasaw, “los hechos de este caso van mucho más allá de la negligencia, y muestran una extrema indiferencia hacia la vida humana”.